Mostrando entradas con la etiqueta simbología ornamental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta simbología ornamental. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de noviembre de 2012

MANIFATTURA DI SIGNA EN EL JOCKEY CLUB

Desde la antigüedad, la cerámica romana es famosa por su calidad y riqueza apreciable tanto en las vasijas fabricadas con técnicas y formas de la tradición local, como en las lujosas y sofisticadas piezas de influencias helenísticas y orientales. Este es el caso de la llamada “terra sigillata” que incorpora técnicas de incisión, escisión, bruñido, estampillado, burilado, barbotina, relieve aplicado y moldeado, dando lugar a la primera producción en masa de la Historia. En el centro de Italia se habían conservado las antiguas técnicas de la cerámica romana y la “terra sigillata”. La fábrica de cerámica artística “Manifattura di Signa” fue fundada en la localidad de Signa, provincia de Florencia en 1895 por Camilo Bondi. En la Exposición internacional de París de 1900 la fábrica expone numerosas terracotas para la decoración de exteriores fabricadas con la técnica de la barbotina, con una particular pátina que la embellecía y le otorgaba la mejor resistencia a los agentes atmosféricos. Estos bancos son ejemplares de esa producción.
Signa se convirtió en una gran centro industrial caracterizándose por una producción con perfecta semejanza al original realizada a través de calcos de grandes obras escultóricas pertenecientes a la estatuaria babilónica, etrusca, griega, romana o renacentista. “Riproduzioni piú vere del vero” fue su slogan. Gabriele DÁnnunzio fue un admirador y coleccionista de las reproducciones de Signa y dedicó estas palabras a su director: “Al nuevo Cavaliere del Lavoro, Camillo Bondi, quien sobre la ribera del Arno da testimonio de una de las más admirables obras humanas generando un joven pueblo de artesanos a quienes educa en el culto de los ejemplares de excelencia, reavivando la arcilla etrusca y conduciéndola a la vida eterna de la belleza…“
Estas obras presentes en el Jockey Club han sido reiteradamente dañadas ex profeso por causa de golpes, pinturas, pegatinas y malas intervenciones de restauraciones anteriores. Nuestro trabajo consiste en restituirles su auténtico valor de obra de arte que merece ser respetada y admirada. Estos bancos ornamentales corresponden a esta técnica de terra sigillata, realizados mediante la técnica de la barbotina (arcilla líquida). La figura del león alado hace referencia a una deidad representativa del Imperio babilónico. Es una criatura majestuosa que resulta de la combinación del águila, soberana de las aves y del león que representa el poder real. En la antigüedad esta imagen custodiaba la entrada de templos y palacios.

miércoles, 25 de enero de 2012

LEONES

“EL GUARDIÁN DE LOS GRANDES SECRETOS”

El culto egipcio al León se debe a que el desbordamiento anual del río Nilo en Egipto, de fundamental importancia para la fertilización del país, sucede en el momento de entrar el Sol en la constelación del León. Entre griegos y romanos pasó el león a ser guardián de manantiales, templos y puertas.
Sus correspondencias principales son el oro y el sol, por lo cual aparece como símbolo de los dioses solares como Mithra y simboliza la lucha continua, la luz solar, la mañana, la dignidad real y la victoria.
Se lo representa en la heráldica por su nobleza y coraje ya que este animal no ataca al hombre postrado y resulta difícil suscitar su ira, solo ataca cuando se lo ataca. Cuando se lo representa con alas alude al concepto cristiano de resurrección. El Diccionario de Alquimia explica que el león es el símbolo del Azufre y en alquimia, el azufre es el principio, semilla que se alimenta de los elementos nutrientes del mercurio, con el que evoluciona a través de las “bodas alquímicas”.
El Bestiario medieval describe sus tres naturalezas con alegorías cristianas: ante el peligro de cazadores furtivos borra sus huellas con la cola con lo cual representa el camino de Jesús ocultando su origen divino y solo revelándose a sus seguidores; duerme con los ojos abiertos, representando a Jesús físicamente muerto luego de su crucifixión
pero espiritualmente vivo en su naturaleza divina; y ruge sobre sus cachorros muertos para volverlos a la vida, representando a Dios al resucitar a su hijo al tercer día.